Los embarazos de alto riesgo pueden llegar a feliz término si son tratados oportunamente
El CMN 20 de Noviembre, con especialistas y tecnología de vanguardia
Nula mortalidad materna y muy baja en neonatos
Por Guadalupe Sandoval
De alto riesgo es el 40 por ciento de los embarazos atendidos en el ISSSTE. Sin embargo, con detección y control oportunos, pueden llegar a feliz término, como lo refleja el servicio de Medicina Materno-Fetal del Centro Médico Nacional (CMN) 20 de Noviembre, donde no existe mortalidad materna y la fetal y neonatal se circunscribe exclusivamente a malformaciones congénitas incompatibles con la vida.
Incluso, debido a la elevada preparación y al profesionalismo de los médicos especialistas del instituto, conjugados con la avanzada tecnología disponible, en el CMN han logrado sobrevivir, con buena esperanza de salud, neonatos prematuros con peso de hasta 630 gramos, informó el doctor Fernando Escobedo Aguirre, jefe del referido servicio.
Para asistir y controlar el embarazo riesgoso de estas mujeres, comentó, es indispensable contar con tecnología de diagnóstico obstétrico. Para ello el CMN dispone de un Laboratorio de Líquido Amniótico, Unidades de Monitorización Fetal y Ultrasonidos Doppler de color; recursos que permiten valorar los grados de riesgo para la madre y el feto, detectar alteraciones incipientes en el desarrollo del embarazo y fijar el mejor tratamiento de control y la estrategia de parto personalizada.
La detección oportuna es primordial en estos casos, por lo cual recomienda a los médicos de primer contacto que al diagnosticar el embarazo de alto riesgo lo remitan de inmediato a los centros equipados y con experiencia, como los hospitales regionales o el CMN 20 de Noviembre.
En México la mayoría de los embarazos se presenta con algún grado de riesgo: bajo, medio o alto, indicó. Esta clasificación se establece de acuerdo con factores como desnutrición materna; enfermedades metabólicas de la madre, como diabetes mellitus; cardiopatías, insuficiencia renal o hipertensión arterial; así como cuando la edad de las gestantes es menor de 19 años o mayor de 35.
Asimismo, cuando existen antecedentes genéticos de enfermedades crónico-degenerativas o síndromes de retraso mental.
Además, agregó, hay riesgos súbitos y graves que pueden presentarse en embarazadas sanas, como la preeclampsia, consistente en la excesiva elevación de la presión arterial, manifestada con una notable hinchazón de las extremidades, alta pérdida de proteínas por la orina y, frecuentemente, con convulsiones y embolia cerebral. Al feto le altera significativamente su desarrollo y puede ocasionarle la muerte.
No obstante el doctor Escobedo Aguirre precisó que en algunos casos todo esto puede ser evitado o al menos controlado si las mujeres que desean embarazarse acuden con su médico para la evaluación de su estado general de salud y los factores de riesgo.
Hizo hincapié en la necesidad de que las derechohabientes tomen conciencia de no exigir ser atendidas en las unidades de alta especialidad del instituto cuando su embarazo es normal o de bajo o mediano riesgo, pues hay pacientes cuya vida depende de ser atendidas en lugares como el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre.