Cirugía de cerebro sin bisturí
Por Salvador Flores Llamas*
Un notable adelanto de la medicina mexicana fue la primera operación de cerebro sin perforar el cráneo practicada en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre a la trabajadora María Elvia Ipiña, lo cual marcó un hito en la historia de la tecnología terapéutica neuroquirúrgica del país.
Mediante el primer equipo de radiocirugía estereotáxica con acelerador lineal, con el que después del primer éxito se empezó a tratar a otros 40 pacientes de una larga lista de solicitantes, nuestras instituciones de salud pública se ubican a la vanguardia.
Este acelerador lineal -máxima expresión de la tecnología de punta-, a decir del doctor Antonio Zárate Méndez, jefe de Neurocirugía del Centro Médico, ayudará a salvar pacientes con problemas de malformaciones arteriovenosas y tumores cerebrales en zonas de más difícil acceso, padecimientos con alto peligro de muerte -hasta ahora- por tener que someterse a cirugías de cráneo abierto.
Con ello los 9.5 millones de derechohabientes del ISSSTE (10% de los mexicanos, que en los últimos cinco años aumentaron en 500 mil) disponen de otro moderno instrumento para la salud -accionado por el doctor Zárate Méndez y un equipo de especialistas-, que ofrece un 98.5% de precisión.
Desde la conversión del Hospital 20 de Noviembre en Centro Médico Nacional se adquirió el equipo de estereotaxia, pero debieron transcurrir cuatro años para ponerlo a funcionar, pues requirió de investigación, capacitación de especialistas en el extranjero, compilación de aditamentos y adaptación de códigos matemáticos y de informática.
A la proverbial pericia del cirujano mexicano se suman las ventajas de este equipo de radiocirugía estereotáxica (único en México) para evitar -entre otras- lesiones al tejido cerebral, pues al no abrir el cráneo los riesgos de infección quedan eliminados.
Además, por no necesitar internamiento, se obtienen sustanciales ahorros en la hospitalización de los pacientes.
El doctor Zárate Méndez explicó que, como la radiocirugía es de efecto prolongado -o sea que las lesiones pueden desaparecer al año después del tratamiento-, el paciente se retira a casa el mismo día de la cirugía, a reanudar su vida normal.
Otro beneficio de la sustitución del bisturí mediante este equipo radica en evitar que el tratamiento se subrogue a sanatorios particulares, con un ahorro para el ISSSTE de 20 mil pesos por paciente, lo cual constituye un hecho significativo.
El acelerador lineal precisa de un equipo multidisciplinario de expertos: radiólogos -para los servicios de Resonancia Magnética y Tomografía Axial Computarizada-, neurocirujano vascular, oncólogo radioterapeuta e ingeniero físico.
Según el doctor Vicente Ramírez, responsable del módulo, estudios de resonancia magnética y tomografía axial ayudan al neurocirujano a aplicar la estereotaxia técnica para -con la colocación de un anillo en el cráneo, la delimitación de coordenadas y procedimientos matemáticos automatizados- localizar el "blanco" exacto de la lesión.
En el mismo plan de impulsar el desarrollo tecnológico y el informático del ISSSTE se invierten 70 millones de pesos en un nuevo centro de cómputo, en la adquisición de servidores de datos y en un segmento de Internet exclusivo del instituto, para enlazar en red nacional a las 35 delegaciones y poner a su alcance la información de los 9.5 millones de derechohabientes y el sistema para intercambiar datos médicos con cualquier parte del mundo.
El afán de mejorar la atención a los derechohabientes se refleja también en el Centro de Cirugía Simplificada de Xalostoc, Estado de México, el cual practica operaciones "ambulatorias" en menos de dos horas, con procedimientos sencillos que no requieren de hospitalización, por lo que los pacientes regresan a casa el mismo día.
Esto, de paso, permitirá enfrentar exitosamente la conversión informática del año 2000, pues 90% de las 4,700 máquinas del ISSSTE soportará el inicio del próximo milenio y el resto (470) se destinará a tareas sin manejo de fechas, a capturar textos y a vacunar el sistema contra virus informativos, entre otros fines.
* Periodista invitado.