Brinda Anasvo auxilio a ancianos y niños que viven en extrema pobreza
Apoyo del ISSSTE a los más necesitados
La naturaleza en nuestro país, con su vasta extensión territorial y diversidad geográfica, impone periódicamente diversos retos a su población, al someterla a condiciones climatológicas extremas, cuyos mayores efectos son resentidos por quienes menos tienen, los más necesitados.
Pero también de modo permanente existen personas, instituciones y organismos que de manera desinteresada, anónima, están prestos a auxiliar a niños y ancianos, hombres y mujeres de todas las edades, con el propósito de ofrecerles apoyos que les permitan paliar o enfrentar sus necesidades más apremiantes.
La temporada de fin de año, cuando se desbordan los sentimientos fraternos entre los hombres, es tiempo en que se sublima la sensibilidad hacia quienes carecen de lo más indispensable y se amplían los apoyos para las personas que habitan en colonias marginadas, en las calles de las grandes ciudades, en casas que no ofrecen mayor resguardo ante temperaturas gélidas, como en la Sierra Tarahumara; para quienes por alguna enfermedad deben permanecer internados en hospitales, en centros psiquiátricos; para niños que viven en orfanatorios y ancianos que son recluidos en asilos.
Hasta ellos se dirigen los apoyos humanitarios de quienes pueden y ofrecen ayuda de manera desinteresada, quienes salvando cualquier limitante buscan llegar a los lugares más recónditos, hasta donde llevan alimentos, ropa y medicamentos.
Cada una de las damas integrantes de la Asociación Nacional del Servicio Voluntario (Anasvo) del ISSSTE entrega su mejor esfuerzo por auxiliar a sus semejantes, como es el caso de la señora María Palacios de Díaz, quien a sus 86 años de edad participa activamente en las labores desarrolladas por este organismo en el estado de Colima, para beneficio de niños y ancianos, así como de hombres y mujeres enfermos o que viven en condiciones de pobreza extrema, exaltando siempre el sentido de humanismo que guía la labor del voluntariado.
Desde diciembre pasado el personal de Anasvo ha canalizado ayuda en diversos rubros a los sectores de la población más desprotegidos, sin importar que se encuentren en zonas marginadas de las ciudades o en apartados lugares de las áreas rurales.Considerando que con la llegada del invierno las comunidades de diversas zonas marginadas del país agravan su precaria situación, la instancia de beneficencia social del instituto enfocó sus esfuerzos para apoyar a las personas más necesitadas de la población, sean o no derechohabientes, expresó la presidenta de Anasvo, Victoria Méndez de Guzmán.
"No obstante tener la función primordial de atender a los jubilados y pensionados del ISSSTE, en esta ocasión los habitantes de varias comunidades de la sierra de Chihuahua, Colima y Estado de México recibieron despensas, suéteres, cobijas y juguetes, entre otros beneficios, como parte de la labor humanitaria que realiza esta instancia en beneficio de los más desprotegidos", precisó.
En Chihuahua visitaron las comunidades de Baborigame, Guachochi, Divisadero y Sisoguichi, en la Sierra Tarahumara, donde se entregaron dos trailers con más de 2 mil despensas conformadas por alimentos, ropa de invierno, cobijas y juguetes.
En tanto, en el Distrito Federal, las damas voluntarias visitaron hospitales generales y regionales, con lo cual los niños tuvieron oportunidad de mantener la ilusión de los Reyes Magos, al recibir juguetes que les ayudan a mitigar el sentimiento de ausencia de sus hogares. Ahí también mujeres y hombres de diversas edades, incluidos ancianos, recibieron artículos de limpieza personal, pijamas y otros presentes.En Colima las damas de la Anasvo recorrieron cinco asilos, donde ofrecieron ropa y despensas a ancianos, mientras en ocho casas-hogar repartieron ropa y juguetes a los pequeños, para quienes estas actividades representan un gran acontecimiento, pues les permiten disfrutar con mayor emoción la temporada de los buenos deseos, de la convivencia fraterna, a pesar del abandono de sus familiares, situación en que se encuentran en la mayoría de los casos.
En el Estado de México también se efectuó una labor semejante al visitar diversos municipios, como San Juan Totoltepec, donde 800 personas de escasos recursos de las comunidades El Torito y Cartolandia recibieron suéteres y cobijas.
Fue el poblado de Zinacantepec el último punto visitado en 1998. En este lugar, ubicado en la parte más alta del Estado de México, se reunieron habitantes de las comunidades Raíces y Loma Alta, quienes recibieron mil 200 paquetes con cobijas y ropa para invierno.
Son precisamente estas comunidades, muy cercanas al Nevado de Toluca, las más castigadas año con año por los intensos fríos y las crudas nevadas de la temporada invernal, lo cual agrava la ya de por sí precaria situación de sus habitantes.
Estos apoyos son producto del trabajo de las personas que laboran en la Anasvo, como una respuesta a los programas presidenciales puestos en marcha por la directora general del ISSSTE, Socorro Díaz, destinados a colaborar en forma decidida en beneficio de las comunidades que sufren carencias en el país.
Con los apoyos obtenidos de diversas empresas, mediante donaciones o compra de productos a precios muy ventajosos, la Asociación Nacional del Servicio Voluntario ha entregado más de 18 mil juguetes a igual número de niños, 11 mil suéteres a personas de diferentes edades -principalmente a los pequeños y los ancianos-, cinco mil cobertores matrimoniales y para bebés, dos mil cortes de tela y ocho mil despensas