Versión estenográfica de la entrevista a la señora Teresa Madruga de González Roaro, al concluir la presentación del programa “Sigamos aprendiendo… en el hospital”, acto presidido esta mañana por el licenciado Vicente Fox Quesada, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, y por la señora Marta Sahagún de Fox, realizada en el “Auditorio Nanahuatzin”, del Centro de Convenciones del Centro Nacional de Rehabilitación.
México, D. F., 9 de marzo del 2005.
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PREGUNTA -:  ¿Queremos saber en qué consiste, cómo fue esta idea para llevar la escuela a los hospitales?

LA SEÑORA TERESA MADRUGA DE GONZÁLEZ ROARO -:  Tengo que darle un reconocimiento muy, muy preciso a Emanuel, que es un paciente del Hospital “Darío Fernández”.  Cuando en una ocasión lo rechazaron de la escuela, llegó al Hospital, y nos comentó:  “bueno, si mi problema es del riñón, no del cerebro.  Por qué motivo no me dejan estudiar.  Yo tengo aquí todas mis constancias que he tratado de ir a hacer el examen y por falta de la asistencia no puedo presentar los exámenes”.

Entonces a raíz realmente de que él insistía mucho que le permitieran estudiar es como surge este proyecto.

En el Hospital “Darío Fernández” tenemos, lamentablemente, 385 niños que se dializan todos los días.  Van cuatro veces a la semana, durante tres a cuatro horas.  Entonces esto los pone en una situación muy incómoda para seguir asistiendo a tomar clases y en las tardes tenían que descansar;  son pequeños que vienen de muy lejos, como de Chalco;  de lugares muy lejanos, que hacen dos ó tres horas en el transporte escolar.

Y haciendo un análisis;  nos dedicamos a hacer un análisis, vimos que ningún niño que está en hemodiálisis, ¡ninguno!, está estudiando.  Todos dejan los estudios, a diferencia, quizá, del niño de oncología, o del niño que tiene otra característica, otra enfermedad.

El niño de diálisis, al estar cuatro horas en un hospital dializándose, más unas dos de su trayecto, no puede estudiar.

Hoy en día ya contamos con 10, a partir de hace cuatro meses que se creó el proyecto, ya contamos con 10 pequeños graduados entre primaria y secundaria y nuestra sorpresa fue que los adultos también se quisieron incorporar.

Pero bueno, después terminan la secundaria y, ¿qué va a pasar con estos pequeños o con estos padres?, porque bueno, ya salieron con su certificado pero están enfermos.  ¿Después qué?

La idea es que los mismos patrocinadores les empiecen a dar oportunidades para que en un año puedan hacer la carrera de técnico en computación, o técnico en nutrición y ellos mismos, porque entiendo que no hay bases ni plazas y que el ISSSTE está pasando por una situación en estos momentos, bueno, pues ni posibilidades de contratar personal.

Pero estos niños necesitan tener aparte una oportunidad de trabajo.  Quién mejor que ellos que conocen su enfermedad, les puedan decir a los próximos niños, o a los pacientes, o a los parientes, cómo llevar su enfermedad, qué necesitan tomar, qué hacer.  Entonces ya tenemos esto autorizado y van a entrar dos carreras técnicas dentro del Hospital.

¿Quiénes los van a contratar y quiénes les van a pagar?:  los mismos patrocinadores.  Ya tenemos incluso ahí dos, que uno de ellos es Procter & Gamble;  otro de ellos es BADESA, que les van a pagar ellos porque estén en el hospital trabajando, para cerrar el círculo, no nada más darles el certificado.  Después que ya tengo mi certificado, le eché ganas, ¿y ahora qué hago?  ¡No!  Ahora vas a trabajar dentro del mismo hospital y no le cuesta a la institución.

Siempre hay personal altruista, como lo tenemos, se ha prestado para pagarles a las personas que después puedan seguir trabajando en el mismo hospital donde realmente viven, porque van cuatro veces a la semana.  Si no encuentran un trasplante de riñón, pues realmente no tendrán otra oportunidad.  Y aún encontrando el trasplante de riñón, a veces, ustedes saben, que tiene que pasar uno, dos años que se tienen que seguir asistiendo, o incluso quienes llegan a tener lamentablemente el rechazo el mismo.

PREGUNTA -:  El arranque de este programa es para cinco hospitales.  ¿De cuánto fue la inversión?

LA SEÑORA TERESA MADRUGA DE GONZÁLEZ ROARO -:  No tengo el dato, porque “Sigamos aprendiendo… en el hospital” está en el sector de salubridad.  El “Darío Fernández” es del sector del ISSSTE.  Estamos con un programa completamente independiente en estos momentos, por lo tanto es completamente independiente.

Realmente ahorita, en el caso de nosotros, yo le puedo hablar de lo que conozco, que es el Hospital “Darío Fernández”.  En nuestro caso, ha sido donación de computadoras;  ha sido la participación con el INEA;  el INEA ha ido a practicar los exámenes, que eso ha sido una gran ventaja;  los niños no se tienen que desplazar, por lo tanto no tenemos ni siquiera que poner el transporte, estarlos llevando.  Ahí van, ahí se los realizan, no tienen que desplazarse a otras escuelas.

Realmente no ha sido costoso;  los libros nos los han donado.  Hemos tenido de “Fernández Editores”, y ahora de “Alas y Raíces” una donación importante de libros;  los maestros.

Hay una Asociación, que se llama ANASVO (Asociación Nacional de Servicio Voluntario A.C.), que podríamos decir que es donde tenemos quizá algún costo porque tenemos cuatro maestros ahorita:  uno, que nos proporciona el Instituto.  Otro, que una asociación civil nos paga;  otro, que nos proporciona el INEA.  Y, otro, que ha puesto al servicio el hospital.  Es hasta ahora el financiamiento como se ha llevado.

PREGUNTA -:  Se habla que son alrededor de 100 mil niños los que podrían estar en este programa en todo el país, toda vez de que, bueno, ahorita arranca en la Ciudad de México.  ¿Posteriormente va a ser en cinco estados?

LA SEÑORA TERESA MADRUGA DE GONZÁLEZ ROARO -:  Así es.  Es correcto.  En el Sector Salud se habla de esa cantidad de niños.  Si agregamos más adelante que se incluyan los niños del ISSSTE ó los pequeños del IMSS, hablamos de muchos más pequeños, pero de muchos más.

Por decirle, insisto, le hablo del ISSSTE, que es la parte que conozco:  en la parte del “Darío Fernández”;  “1° de Octubre”, que es donde tenemos mayormente a los niños concentrados, en puro diálisis tenemos 375;  unos 500 niños en oncología, del Hospital “Darío Fernández”.  Si nos vamos al “20 de Noviembre”, estamos hablando de muchos más, unos mil 500 a mil 800 niños;  entre diálisis y oncología;  no estoy contando ahorita los que puedan tener otro tipo de enfermedades.

Entonces estaríamos hablando, en el Distrito Federal, de unos 10 mil niños aproximadamente.

PREGUNTA -.  ¿Cuáles son los otros cinco estados que estarían trabajando con este programa?

LA SEÑORA TERESA MADRUGA DE GONZÁLEZ ROARO -:  Ahorita como entra el Sector Salud, no quisiera darle una información errónea.  En el Hospital “Darío Fernández” el ISSSTE está trabajando de una manera independiente.  En “Sigamos aprendiendo… en el hospital”, va a entrar el Hospital “20 de Noviembre”.  Sí se incluye en el proyecto, sí se incluye en el programa, van a entrar los niños de oncología, no los niños de diálisis, porque los de diálisis se atienden en el “Darío Fernández”, ahí realmente ya son los niños que se trasplantan y todavía no sabemos cuáles son los trasplantados.

PREGUNTA -:  ¿Su nombre completo, por favor?

LA SEÑORA TERESA MADRUGA DE GONZÁLEZ ROARO -:  Soy la señora Teresa Madruga de González Roaro, prestando servicios en todo este proyecto.  Muy amables.