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La frecuencia de casos de colitis o síndrome del intestino irritable es la causa del 50% de los motivos de consulta en los servicios de gastroenterología del ISSSTE. La depresión, el estrés y la tensión nerviosa son factores asociados a su desarrollo, dijo la doctora Laura Ladrón de Guevara, gastroenteróloga del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.
Ante enfermedades como ésta, relacionadas con el estilo y hábitos de vida del mundo contemporáneo, instituciones de salud como el ISSSTE aplican sus recursos, más que a la búsqueda de fórmulas para curar, hacia mecanismos que permitan abatir los factores de riesgo y fomenten la cultura del autocuidado de la salud.
Actualmente el eje de la política institucional es el Programa de Fortalecimiento al Primer Nivel de Atención, diseñado para atender y actuar en forma preventiva ante los principales padecimientos que afectan a la familia, con especial énfasis en los grupos vulnerables como mujeres en edad reproductiva, niños y ancianos.
En los últimos años, la colitis se ha ubicado como una de las enfermedades más comunes, afectando a una de cada cinco personas, de las cuales el 70% corresponde a mujeres. Entre los síntomas más frecuentes de esta patología destacan la diarrea y el estreñimiento casi simultáneos, flatulencias (acumulación de gases en el tubo digestivo), inflamación y dolor en el abdomen, y nerviosismo.
Puntualizó que aún se desconoce la causa de este padecimiento, pero los problemas y tensiones emocionales favorecen el desarrollo de la colitis, ya que esta condición provoca que el organismo realice una sobreactividad intestinal y, por tanto, una hiperproducción de jugos gástricos que alteran el buen funcionamiento del colon.
La especialista detalló que el diagnóstico de este padecimiento se realiza mediante la detección de intolerancia a ciertos alimentos (especialmente los irritantes como chiles y grasas), análisis parasitoscópico y pruebas sanguíneas. La colitis puede ser provocada por una úlcera gástrica, por parásitos intestinales o por problemas de circulación sanguínea, pero afortunadamente estos males tienen remedio.
Los tratamientos, de acuerdo al tipo de colitis, consisten en disminución del estrés, prescripción de dieta blanda individualizada, sin alimentos irritantes, o la administración de corticoides, líquidos, electrolitos y antibióticos. Este padecimiento es controlable, ya que no es curable.
Finalmente, ante esta situación, el ISSSTE recomienda como acciones preventivas de la colitis un manejo eficaz de las tensiones nerviosas, evitar la ingesta recurrente de alimentos en puestos ubicados en la vía pública, disminuir al mínimo posible el consumo de refrescos, grasas e irritantes y realizar una rutina de ejercicio diario.
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