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Ante el cada vez mayor envejecimiento poblacional, muchas personas quedan en condiciones de vulnerabilidad que los convierten en pacientes frágiles, sean hombres o mujeres, característica que se aplica a quienes enfrentan situaciones de salud, familiares y sociales en que carecen de alguien que los atienda o asista, incluso para su cuidado o la realización de actividades cotidianas como la compra de su despensa o alimentos.
La doctora Sonia Isabel Sánchez, directora de la Clínica de Medicina Familiar “Javier Domínguez Estrada” (Chapultepec), indicó que el paciente frágil es una persona por lo general con más de 60 años de vida, aunque puede ser de menor edad; vive sola, no cuenta con alguien que le acompañe o asista y no sabemos si tiene la capacidad para comer comida caliente dos o tres veces al día.
Por lo tanto, es una persona que requiere del apoyo de su familia o de gente a su alrededor y requieren de nuestro apoyo. “Cuando participamos nosotros tenemos la posibilidad de detectar problemas de salud física o emocional ocasionados por su misma fragilidad”.
Regularmente el área de Trabajo Social identifica al paciente por medio de entrevistas en donde se determinan diversos factores de riesgo, tanto en su persona como en su entorno, además de los problemas derivados de su propio envejecimiento. Una vez que ya es detectado el paciente que consideramos “frágil” se le brindan diversos apoyos para su rehabilitación social, mental y familiar al mismo tiempo, señaló Sonia Isabel Sánchez.
En el seguimiento que damos al paciente frágil la trabajadora social nos reporta cómo va él; si acudió a sus consultas y en caso contrario se le llama por teléfono para saber la causa de su inasistencia y conocer si requiere ayuda. “Queremos que este tipo de personas estén integradas con toda su familia y tengan un envejecimiento de calidad.
“Lo importante es que todos quienes requieren de nuestro apoyo sean tratados con dignidad y con mucho respeto, en especial porque se ha incrementado el número de personas mayores de 60 años de edad, sector que conforma el grupo más numeroso de derechohabientes en esta unidad de salud”, explicó.
Datos recientes de la CMF “Javier Domínguez Estrada” indican que en promedio se atiende a veinte embarazadas, cifra que en los últimos años ha mostrado una tendencia decreciente, lo mismo que la de niños menores de cinco años, que de acuerdo al censo interno en la clínica los ubica en aproximadamente 260. “Esto evidencia que nuestra población mayor de 60 años, incluso desde los 40 años en adelante, se ha ido incrementando.
“Ello nos obliga a tomar acciones, y acciones ¡ya!, especialmente desde el punto de vista de medicina preventiva, para que evitemos en lo posible que la gente se enferme o por lo menos logremos que los daños a su salud se retrasen hacia edades mayores, y que no tengamos mucha gente enferma, incapacitada o discapacitada y sobre todo con pocas ganas de vivir, sino todo lo contrario”, puntualizó.
Adicionalmente, la Directora de la CMF “Javier Domínguez Estrada” resaltó que el Instituto aplica programas de capacitación para los familiares de los pacientes, enseñándoles cómo los deben de tratar, cómo manejar su propio estrés y el del anciano, que generalmente no tiene ganas de vivir o amanece de diferente humor todos los días.
Sonia Isabel Sánchez dijo que es importante que, para mantener el cuidado de los pacientes frágiles los propios cuidadores también eviten situaciones de riesgo que dañen su salud. “nosotros en base a esto hemos llevado a cabo cursos para cuidadores desde hace dos años.
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