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Con una atención médica integral, el ISSSTE logra reducir hasta en 80% los niveles de colesterol en el organismo de sus pacientes, en un promedio de tres meses, y detecta de en forma oportuna a personas que enfrentan altos riesgos de daños a su salud por obesidad y sobrepeso, mediante un programa de prevención, con el cual se sensibiliza a los derechohabientes para que asuman cambios en sus estilos de vida, desde alimentarios hasta de activación física.
La doctora Gabriela Salas Pérez, coordinadora de Medicina Interna del Hospital Regional “Adolfo López Mateos”, añadió que en México la frecuencia de las dislipidemias –alteración del colesterol y triglicéridos en la sangre-- es alta: uno de cada cinco adultos lo padecen, especialmente los pacientes con diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedades coronarias.
El colesterol elevado en las personas causa arterosclerosis y enfermedades cardiovasculares, afectando a cerca de 17 millones de personas, seis veces más que el VIH/SIDA.
Detalló que el colesterol es una sustancia parecida a la grasa, la cual se encuentra en los alimentos como la carne, el pescado, el pollo, los huevos y la leche entera, adicionalmente a la que produce el propio organismo en el hígado.
Cada célula necesita colesterol, ya que es vital para muchas de las funciones del cuerpo humano. Sin embargo, el exceso de esta sustancia causa acumulaciones en las arterias, lo que puede incrementar el riesgo de enfermedad cardiovascular, ataques cardiacos y apoplejía.
El programa preventivo del ISSSTE incluye recomendaciones para reducir el colesterol, como realizarse pruebas en sangre para medir su concentración, aprender a evaluar y controlar los niveles de colesterol y sugerencias para reducir el consumo de alimentos altos en grasas saturadas, fundamentalmente de origen animal.
También se orienta hacia comer más frutas, vegetales, legumbres, leguminosas y granos, primordialmente enteros; se proponen planes de activación física adecuados a la edad, sexo y estado de salud de cada paciente, los cuales van desde caminar hasta actividades físicas de mayor exigencia, con base en una programación semanal.
Otra sugerencia básica está encaminada a mantener un peso saludable y perder los kilos que tengamos en exceso; abandonar hábitos nocivos como el tabaquismo o evitar el humo de tabaco de otros; no beber alcohol (o por lo menos reducir su consumo a no más de una copa al día si es mujer y no más de dos si es hombre).
Además se sugiere controlar regularmente los niveles de lípidos en sangre y consultar al médico sobre las mejores opciones para mantener su colesterol en los niveles recomendados.
La doctora Salas Pérez indicó que el principal efecto del colesterol y los triglicéridos altos es la hipertensión arterial, debido a que las placas de grasa se acumulan en el interior de las arterias y esto hace que la sangre circule con más dificultad a través de estos conductos. Cuando el problema se convierte en crónico puede ocasionar infarto cerebral o cardiaco.
Las personas que sufren de este problema generalmente tienen obesidad o sobrepeso, aunque también pueden verse afectadas aquéllas que siendo delgadas cuentan con antecedentes hereditarios de colesterol o triglicéridos altos. Asimismo, los diabéticos son susceptibles de la afectación.
Los niveles altos de colesterol y triglicéridos en el organismo generalmente no causan molestias directas, pero dañan las arterias del cerebro, corazón, las vísceras abdominales y los miembros inferiores.
La especialista comentó que durante las últimas décadas la mortalidad por enfermedades del corazón ha mostrado un incremento constante hasta llegar a constituirse en la primera causa de muerte en México.
Una situación similar ha ocurrido con la enfermedad cerebro vascular, que ocupa el sexto lugar dentro de la mortalidad general. Entre las principales causas para el desarrollo de estas enfermedades se encuentra la ateroesclerosis, enfermedad que afecta las arterias --engrosan sus paredes y pierden elasticidad, frecuentemente por un depósito de grasa y endurecimiento de la pared.
Este problema obedece fundamentalmente a los altos niveles de colesterol y triglicéridos, a la hipertensión arterial y al tabaquismo.
Los niveles altos de colesterol, al asociarse con la obesidad y la hipertensión arterial, constituyen lo que se conoce como Síndrome Metabólico, que es el factor más importante que determina la muerte por enfermedades cardiovasculares.
Quien tiene el colesterol elevado puede sufrir de angina de pecho, infarto en el corazón, derrame cerebral o problemas circulatorios en las piernas, que le conducirán a diversos grados de invalidez y en muchos casos a la muerte, que puede presentarse en forma repentina.
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