B.217-2006

México, D.F., a 10 de agosto de 2006.

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EL 12% DE LAS DEFUNCIONES ANUALES EN LA MUJER OCURREN POR CÁNCER


De este porcentaje, el 47% de los fallecimientos corresponde a cáncer de mama, que afecta a féminas de entre 45 a 64 años

Es necesario realizarse una autoexploración de la glándula mamaria cada 30 días y que se apoye con una valoración del médico familiar

 

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En México, el cáncer es la segunda causa de muerte. El 12% de las defunciones anuales corresponde a los diversos tipos de neoplasias malignas que afectan a la mujer y de este universo el 47% de los fallecimientos se deben a cáncer de mama, señaló la doctora Aura Erazo Valle, de la División de Oncología del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE.

El cáncer de mama afecta primordialmente a las mujeres de entre 45 a 64 años de edad, lo que arroja un promedio de edad de 58 años, cuando muchas de ellas aún enfrentan responsabilidades familiares o laborales.

Desafortunadamente, las pacientes acuden al doctor cuando el cáncer está avanzado y ya no se puede hacer nada para curarlo, sino simplemente aplicar tratamientos paliativos para brindar una mejor calidad de vida.

Por lo tanto, recomendó que las mujeres se realicen una autoexploración de la glándula mamaria cada 30 días y que se apoye con un examen médico cada tres años si tiene entre 20 y 39 años de edad; para quienes superan los 40 años de vida la revisión médica debe ser anual, acompañada de una mastografía cada uno o dos años.

La oncóloga Aura Erazo precisó que un tratamiento de cáncer es multidisciplinario, ya que debe integrar la cirugía, radioterapia, quimioterapia o la hormonoterapia, dependiendo de la edad y del tipo de cáncer que presente la paciente.

Explicó que el autoexamen de los senos es una técnica diseñada para la detección de anormalidades en la glándula mamaria. Su importancia estriba en que a través de esta revisión pueden detectarse muchas alteraciones de la mama, una vez que las lesiones alcanzan más de 1 centímetro, o bien cuando llegan a provocar alteraciones de la forma del seno. Una ventaja del autoexamen es que la misma persona puede seleccionar el momento que considere más apropiado para su revisión.

Para que el resultado de la autoexploración sea más efectivo se sugiere realizarlo al menos una vez al mes. Lo ideal es que se realice de 7 a 10 días después del comienzo de su ciclo menstrual, que es una etapa en la que las mamas se encuentran menos tensionadas, condición que facilita el estudio y lo hace menos molesto.

En el caso de las mujeres que se encuentran en la post menopausia y que, por lo tanto, ya no tienen sangrados, se les recomienda que seleccionen un mismo día de cada mes para practicarse el estudio.

Explicó que se mantiene la tendencia creciente en la incidencia de cáncer de senos, cuya atención amerita aplicar todas las medidas médicas al alcance para limitar el grave daño que produce este tumor maligno. Es por eso que todas las mujeres, incluso las más jóvenes, deben conocer las diferentes técnicas del autoexamen.

De hecho, sería muy provechoso que toda mujer se acostumbre a realizar el estudio a partir de su primera menstruación y, por supuesto, que lo siga practicando durante toda su vida.

“El éxito de esta técnica se basa en que usted misma puede conocer mediante la cuidadosa observación y el sentido del tacto el estado normal que tienen sus senos, de tal forma que a través de sus revisiones mensuales detecte los cambios que pudieran ocurrir. Si encuentra algo nuevo o una anormalidad usted misma será quien dé la señal a su médico de que algo pudiera no estar bien”, puntualizó.

Pese a las bondades del estudio no se puede sustituirse el papel del médico, quien debe realizar al menos anualmente una valoración cuidadosa de sus senos.

Entre las limitaciones de la técnica se encuentra que generalmente no es posible detectar lesiones menores de 1 centímetro y en personas que tienen los senos un poco más grandes también podrían dificultarse la palpación de lesiones mayores; en este caso se recomienda que el autoexamen sea aún más cuidadoso.

La especialista manifestó que el cáncer de mama se localiza con mayor frecuencia en el cuadrante superior externo, seguido de la localización a nivel de la aureola y el pezón. Para realizar el autoexamen de mama se emplea la yema de los tres dedos, ya que es donde se tiene una mejor sensibilidad.

Existen varias técnicas para la autoexploración mamaria. Con todas, el resultado es el mismo. Una de las diferentes técnicas para autoexamen inicia en la axila, avanza hacia la clavícula, después desciende a la parte media del tórax, siguiendo un trayecto en forma de espiral hasta abarcar todo el seno y terminar en el pezón.

Con el torso descubierto y de pie frente a un espejo o frente a una persona, coloque los brazos caídos a los lados. Debe observarse la forma, el tamaño y la simetría de los senos, el color y textura de la piel, y buscarse desviaciones o hundimientos del pezón, el crecimiento o deformaciones en algún seno, los cambios de coloración alrededor del pezón, la presencia de lesiones en la piel o de secreción por el pezón, o bien la aparición de alguna otra anormalidad que no haya notado antes en sus senos. Observe lo mismo con los brazos levantados.

También puede colocar la mano derecha en la nuca; con la mano izquierda explore el seno derecho con los dedos extendidos y realice lo mismo con el seno izquierdo. La exploración se debe realizar presionando suavemente sin provocar molestia. Busque si tiene alguna (s) "bolitas" o "endurecimientos".

Al llegar al pezón se debe de presionar suavemente con el dedo pulgar y el dedo índice, para observar si hay o no salida de secreción.

Cuando se está bañando y aprovechando la facilidad que da el jabón para deslizar los dedos, se puede realizar la autoexploración; y si se encuentra alguna alteración, haga una cita para que su médico la valore lo más pronto posible.

 
 
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