| La
cisticercosis se puede contraer comiendo accidentalmente huevos de taenia
porcina y se transmiten en las heces de una persona que está infectada.
Estos huevos se propagan a través de los alimentos, el agua o superficies
con heces.
Una
persona que tiene una infección con taenia puede reinfectarse a
sí misma (autoinfección). Una vez dentro del estómago,
el huevo del parásito madura y el organismo penetra a los intestinos,
se traslada por la corriente sanguínea y puede convertirse en cisticercos
en los músculos, el cerebro o los ojos, dijo la doctora Lilia Núñez
Orozco, jefa del servicio de Neurología del Centro Médico
Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE.
Este
tipo de problema es más frecuente en jóvenes y muy raro en
niños o en personas mayores. El parásito puede medir varios
metros, tiene una cabeza pequeña que se fija al intestino y de ahí
se alimentan de lo que come la persona.
El
cerdo es el huésped común de los cisticercos, los cuales
se introducen en la carne del animal cuando este ingiere alimento contaminado.
Cuando una persona tiene solitaria en su intestino, libera en la materia
fecal partes del cuerpo del parásito, llamadas proglótidos,
y que pueden contener más de 20 mil huevos.
Los
cisticercos se ubican en los músculos, la piel u otras partes del
cuerpo, pero los que dan problemas para la salud son los que se alojan
en los ojos, en la médula espinal y en el cerebro. Los primeros
pueden causar ceguera; los localizados en el cerebro provocan convulsiones,
parálisis, dificultad para caminar, dolor de cabeza y otros problemas
neurológicos.
La
taenia que causa la cisticercosis se encuentra en todas partes del mundo,
en regiones con una higiene deficiente donde se permite a los cerdos deambular
libremente y comer heces humanas. Esto permite la infección por
taenia, que se complete el ciclo y continuarlo.
Al
hablar de los síntomas de la neurocisticercosis, la doctora Nuñez
Orozco afirmó que depende del número y del lugar en que se
alojen los cisticercos en el cerebro. Ataques epilépticos y dolores
de cabeza son los síntomas más comunes, sin embargo, también
puede ocurrir confusión, falta de atención, dificultad con
el equilibrio e hinchazón del cerebro (llamada hidrocéfalo).
La muerte puede ocurrir repentinamente con infecciones agudas.
Los
síntomas pueden presentarse después de mucho tiempo de contraer
la infección. Cuando comienza a manifestarse, el cerebro puede hincharse
y la presión ocasionada es lo que produce la mayoría de los
síntomas de la neurocisticercosis. Las personas con cisticercos
en los músculos no tienen síntomas de la infección.
Para
evitar la contaminación por este parásito, la doctora Núñez
Orozco recomienda nunca consumir carne de puerco en lugares poco higiénicos,
donde no garanticen carne controlada y sana o que no esté bien cocida.
Hay
que lavar y desinfectar frutas y verduras; lavarse las manos después
de haber manipulado carne de res o cerdo y desinfectar la tabla que estuvo
en contacto con la carne; lavarse las manos después de ir al baño
y antes de comer.
Las
evacuaciones de personas contaminadas deben ser eliminadas en un lugar
seguro y desinfectar el lugar. Si se tiene alguna molestia en cualquier
parte del cuerpo y es asiduo a comer carne de puerco hay que comentárselo
al médico.
Finalmente,
la especialista puntualizó que los productos que crecen a flor de
tierra como las fresas y hortalizas en general vienen contaminados con
los huevecillos de Taenia.
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