B.003-2005
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México, D.F., a 03 de enero de 2005.
LOS CISTICERCOS, PARÁSITOS QUE PUEDEN CAUSAR LA MUERTE
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La infección se puede contraer al comer carne de puerco, así como fresas y hortalizas contaminadas

Se ubican en los músculos, la piel u otras partes del cuerpo; los más problemáticos son los que se alojan en ojos, médula espinal y cerebro
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La cisticercosis se puede contraer comiendo accidentalmente huevos de taenia porcina y se transmiten en las heces de una persona que está infectada. Estos huevos se propagan a través de los alimentos, el agua o superficies con heces.

Una persona que tiene una infección con taenia puede reinfectarse a sí misma (autoinfección). Una vez dentro del estómago, el huevo del parásito madura y el organismo penetra a los intestinos, se traslada por la corriente sanguínea y puede convertirse en cisticercos en los músculos, el cerebro o los ojos, dijo la doctora Lilia Núñez Orozco, jefa del servicio de Neurología del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” del ISSSTE.

Este tipo de problema es más frecuente en jóvenes y muy raro en niños o en personas mayores. El parásito puede medir varios metros, tiene una cabeza pequeña que se fija al intestino y de ahí se alimentan de lo que come la persona.

El cerdo es el huésped común de los cisticercos, los cuales se introducen en la carne del animal cuando este ingiere alimento contaminado. Cuando una persona tiene solitaria en su intestino, libera en la materia fecal partes del cuerpo del parásito, llamadas proglótidos, y que pueden contener más de 20 mil huevos.

Los cisticercos se ubican en los músculos, la piel u otras partes del cuerpo, pero los que dan problemas para la salud son los que se alojan en los ojos, en la médula espinal y en el cerebro. Los primeros pueden causar ceguera; los localizados en el cerebro provocan convulsiones, parálisis, dificultad para caminar, dolor de cabeza y otros problemas neurológicos.

La taenia que causa la cisticercosis se encuentra en todas partes del mundo, en regiones con una higiene deficiente donde se permite a los cerdos deambular libremente y comer heces humanas. Esto permite la infección por taenia, que se complete el ciclo y continuarlo.

Al hablar de los síntomas de la neurocisticercosis, la doctora Nuñez Orozco afirmó que depende del número y del lugar en que se alojen los cisticercos en el cerebro. Ataques epilépticos y dolores de cabeza son los síntomas más comunes, sin embargo, también puede ocurrir confusión, falta de atención, dificultad con el equilibrio e hinchazón del cerebro (llamada hidrocéfalo). La muerte puede ocurrir repentinamente con infecciones agudas.

Los síntomas pueden presentarse después de mucho tiempo de contraer la infección. Cuando comienza a manifestarse, el cerebro puede hincharse y la presión ocasionada es lo que produce la mayoría de los síntomas de la neurocisticercosis. Las personas con cisticercos en los músculos no tienen síntomas de la infección.

Para evitar la contaminación por este parásito, la doctora Núñez Orozco recomienda nunca consumir carne de puerco en lugares poco higiénicos, donde no garanticen carne controlada y sana o que no esté bien cocida. 

Hay que lavar y desinfectar frutas y verduras; lavarse las manos después de haber manipulado carne de res o cerdo y desinfectar la tabla que estuvo en contacto con la carne; lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer.

Las evacuaciones de personas contaminadas deben ser eliminadas en un lugar seguro y desinfectar el lugar. Si se tiene alguna molestia en cualquier parte del cuerpo y es asiduo a comer carne de puerco hay que comentárselo al médico.

Finalmente, la especialista puntualizó que los productos que crecen a flor de tierra como las fresas y hortalizas en general vienen contaminados con los huevecillos de Taenia.