Oftalmólogos del ISSSTE, lidereados por el doctor Luis Porfirio Orozco Gómez, jefe de esta especialidad en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre, fueron galardonados con el Premio “José Santos” de Investigación en esta disciplina, que otorga la Fundación Mexicana para la Salud (Funsalud) A.C.
En ceremonia realizada en la sede de la Academia Mexicana de Medicina, el doctor Orozco Gómez habló de la trascendencia del protocolo de investigación motivo del reconocimiento, “se trata de un innovador tratamiento para la retinopatía en bebés prematuros, con el cual es posible evitar ceguera en el 99% de los pequeños”.
“Los oftalmólogos del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre somos los primeros en el mundo en combinar la cirugía láser con el tratamiento farmacológico a base de
ranibizumab para tratar la retinopatía del prematuro, con resultados muy alentadores”, enfatizó.
En este hospital, comentó, tenemos la posibilidad de tener interrelación con todos los servicios y desde hace 20 años un día a la semana hacemos un tamizaje en bebés pretérmino, para detección temprana de retinopatía.
Por las características de este Centro Médico de alta especialidad se atienden embarazos de alto riesgo en mujeres mayores e incluso se cuenta con un programa de fertilización para apoyar a parejas que tienen dificultades para procrear, por lo cual es común atender neonatos producto de embarazos múltiples, con bajo peso al nacer y que no alcanzan las 40 semanas de gestación.
Estos bebés son tratados en forma integral y multidisciplinaria y uno de los riesgos que corren es presentar retinopatía del prematuro, enfermedad caracterizada por la falta vascularización de la retina debido a la inmadurez en el desarrollo del órgano ocular; la exposición al oxígeno de las incubadoras es otro factor contribuye a frenar el crecimiento normal de los vasos.
En la cuarta semana de nacimiento cuando se manifiesta esta enfermedad se inicia un protocolo de detección y monitoreo semanal por parte del servicio de oftalmología y en caso de diagnosticar esta complicación sometemos a un tratamiento a los pequeños entre la sexta o la séptima semana de vida.
El especialista explicó que tradicionalmente esta enfermedad se trataba con crio coagulación (técnica que consiste en aplicar frío alrededor del ojo), pero solo el 70% de los pacientes mejoraban.
Aplicando láser (mediante la cual destruimos o ablasionamos la retina periférica) este porcentaje de éxito se elevaba ligeramente pero “hay enfermedades muy severas y agresivas que no detienen la retina ni con este tratamiento aplicado oportunamente, entonces, afirmó, pensamos buscar un adyuvante para el láser.
Con lo anterior en mente, comentó, hace tres años iniciamos este protocolo de investigación y añadimos a la cirugía láser un antiangiogénico, específicamente el r
anibizumab, fármaco que bloquea el crecimiento vascular endotelial que se traduce en menos neovasos sangrantes que favorezcan contracción y después estreñimiento de un tejido que se forma en su rededor.
“Los resultados han cambiado de la noche a la mañana y hoy en día gracias a esta mezcla del láser y el
ranibizumab inyectado en el momento en que realizamos el tratamiento, el 99% de los niños evitan la ceguera”.
En este país hay 500 niños ciegos anualmente por retinopatía del prematuro y gracias a este tratamiento combinado para estados muy agresivos operables, hoy en día estos niños no perderán su vista, concluyó.